Del doble fondo con carne robada al hallazgo de 22 animales: la investigación que desbarató una organización cuatrera

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Lo que en un principio parecía un simple procedimiento por transporte ilegal de carne terminó destapando una compleja maniobra vinculada al robo de ganado en la zona rural de Corrientes. La investigación, encabezada por efectivos de la Policía Rural y Ecológica de Mercedes y La Cruz, permitió vincular a un hombre detenido con un establecimiento ganadero donde fueron halladas 22 cabezas de ganado de dudosa procedencia, varias de ellas ya identificadas como robadas a distintos productores.

Todo comenzó cuando personal de la Unidad Especial de Seguridad Rural y Ecológica de Mercedes interceptó una camioneta tipo Rastrojero en el Puesto Caminero Nº 2, sobre Ruta Nacional 123. Durante la inspección del vehículo, los uniformados descubrieron un compartimiento oculto especialmente acondicionado debajo de la caja, utilizado como doble fondo para esconder cortes de carne vacuna presuntamente faenada de manera clandestina.

El conductor, identificado como David Bechara, fue inmediatamente demorado y puesto a disposición de la Justicia. Por orden del fiscal de Investigación Rural y Ambiental, Dr. Humberto Cabral, se iniciaron actuaciones por presunto abigeato e infracción al artículo 206 del Código Penal.

Sin embargo, el hallazgo de la carne escondida no fue un hecho aislado. A partir de ese procedimiento, los investigadores comenzaron a seguir distintas pistas que rápidamente condujeron al establecimiento rural “Coembotá”, ubicado en paraje Alem Cué, jurisdicción de La Cruz, propiedad del mismo imputado.

En un primer allanamiento realizado en el lugar, los policías ya habían encontrado el cuero de un novillo cuya marca y señal pertenecía a un productor vecino, lo que fortaleció la sospecha de que el campo era utilizado para ocultar hacienda robada y posiblemente para su posterior faena o comercialización ilegal.

La investigación volvió a tomar fuerza días después, cuando la productora Ester Teófila Ávalos denunció la desaparición de unas veinte vacas preñadas de su establecimiento rural. La denuncia coincidía con las sospechas que ya manejaban los investigadores, por lo que la Justicia autorizó un nuevo allanamiento en el campo “Coembotá”. Durante el operativo, realizado por efectivos del PRIAR La Cruz con apoyo del PRIAR Mercedes, se efectuó el recuento total de los animales presentes en el establecimiento. El resultado fue contundente: se secuestraron 22 cabezas de ganado de dudosa procedencia, las cuales quedaron bajo depósito judicial.

Posteriormente, las pericias veterinarias y el análisis de marcas y señales permitieron confirmar que cinco animales pertenecían a la denunciante Ester Ávalos, dos a Silvina Bechara y siete al productor Roberto Polletti. Otros siete bovinos continúan en proceso de identificación, mientras que un ternero carecía de marca.

Para los investigadores, ambos procedimientos forman parte de una misma estructura delictiva: el transporte clandestino de carne descubierta en el doble fondo de la camioneta habría sido apenas una parte de una maniobra mayor vinculada al robo, ocultamiento y posible comercialización ilegal de ganado.De esta manera, lo que comenzó con un control preventivo de rutina terminó permitiendo avanzar sobre una investigación mucho más amplia, recuperar animales sustraídos y exponer un mecanismo que habría afectado a varios productores rurales de la región.

Desde la Policía Rural y Ecológica destacaron la importancia de los controles en rutas y caminos rurales, señalando que este tipo de operativos resultan fundamentales para detectar delitos vinculados al abigeato y proteger el patrimonio de los productores ganaderos.

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