La fiesta «Guazú» reivindicó la identidad chamamecera

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«Bocha» sheridan y nahuel pennisi encendieron ovaciones

El respeto del folclorista y las emociones del chamamecero conquistaron al público que vibró en el «altar» del Cocomarola. Además, propuestas de artistas locales reforzaron el concepto de la celebración con actividades que abrazan la genuina expresión cultural.

Mientras que la pasión volvía a encender su fuego chamamecero, anoche al cierre de esta edición se desarrollaba la tercera jornada de la Fiesta Nacional del Chamamé. El sábado el escenario erigió el fiel reflejo de su identidad plural, manteniendo la esencia cultural de esta sentida celebración. Artistas de la talla de Santiago «Bocha» Sheridan que desplegó otro show inolvidable y el folclorista Nahuel Pennisi que demostró su amor y respeto al género litoraleño lograron demostrar que el público concurre a disfrutar algo muy preciado: chamamé.

En las primeras horas de la fiesta se sintió un ambiente agobiante por el calor que fue mermando con el correr de las horas y mientras se esperaba un diluvio en la madrugada (que por fortuna no llegó), la segunda jornada trajo una propuesta más cercana a la identidad que propone el lema. Tras la polémica actuación de Los Nocheros, criticados por el público por no presentar un repertorio chamamecero (insólitamente el grupo ganó un premio Gardel por su disco Chamamé, junto a los Alonsitos), la llegada de Pennisi cambió los aires. El músico folclorista no vidente volvió al Cocomarola, esta vez acompañado de su grupo, (la edición anterior actuó solo con su guitarra y brindó una gran presentación).

Asediado por los abundante bichos del escenario, salió ileso y compartió desde el corazón clásicos chamameceros como «Retorno», «Para Volver a soñar» y Puerto Tirol», en el inicio de su actuación. Como acariciando las cuerdas de su guitarra acostada en su regazo, logró constante ovaciones de un público maravillado por su canto.

Trajo un emotivo homenaje al chamamé, con obras que invitó al público a cantar como «Puerto Tirol», y un recorrido corto por la tierra misionera soltó a la correntada de su presentación piezas como «Posadeña linda» y el «El Cocechero» en homenaje a Ramón Ayala «que debe estar mirándonos desde alguna estrella», exclamó Pennisi, acompañado del acordeonista correntino Alejandro «Tato» Ramírez que subió de invitado.

Si esto fuera poco, trajo consigo el baile junto a «Estancia San Blas» y «Mírame» para armar una auténtica chamameceada en el anfiteatro. Con su habitual carisma escénica y su constante sonrisa, destacó al chamamé y la magia que desprende esta fiesta, y con ejemplar respeto interpretó dos de sus canciones versionadas al género, «Universo paralelo» y «Mundo» que el público lo agradeció con un cálido abrazo.

Bocha, del pueblo

Cada vez que la grilla lo tiene en una de las jornadas de la fiesta, no hay duda que el predio se colma de jóvenes que lo ovacionan en cada una de sus presentaciones. Santiago «Bocha» Sheridan volvió a abrazar al público con un espectáculo cargado de energía y pasión en la comunión intensa que desprende la música entre él y la gente.

Con las canciones que forman parte de su último disco, «Rumbeando pa’l Litoral», abrió la puerta de un universo de ensueños, el delirio y los sapukáis fueron constantes en cada una de sus interpretaciones. Junto a sus hijos, Santiago y Pablo, Fabián García en bandoneón, «Bocha» desplegó en su voz el sentimiento genuino del chamamé.

«Cuando me duele tu ausencia», «Corrientes cambá», «Viejo Caá Catí» y «Leyenda de Ita Hase» fueron de las primeras camadas. El efecto Sheridan tiene un hechizo inexplicable y cada una de las canciones fue intensamente coreada por el Cocomarola.

Un momento especial fue cuando sus hijos interpretaron «Panambi», «El Boyero» y «Rosa de Amor», pero el verso de «La cruz de la pobreza» hizo que los chamameceros se tocaran el pecho y muchos alzaran al cielo en honor a Julian Zini su copa en un brindis celestial.

El final volvió a ser de película, ovaciones, sapukáis y un anfiteatro repleto cantando junto al «Bocha» temas conmovedores como «Cañada Fragoza» y «Niña del Ñangapirí», para despedirse con un himno a la nostalgia, «Flores del alma», dedicado especialmente a sus hermanos, Michel y el «Gringo» Joaquín Sheridan. Así dejó su huella una vez más un músico de pueblo y genuinamente chamamecero.

NAHUEL PENNISI EXPRESÓ SU PASIÓN CHAMAMECERA.

Homenaje a MIqueri

El dúo volvió a destacar en la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé con un repertorio especial que honró a referentes como Cambá Galleta y, especialmente, Salvador Miqueri por sus 100 años de natalicio. Sus voces y arreglos íntimos encarnaron la esencia litoraleña, conectando al público del Anfiteatro Cocomarola con la memoria viva del género. «Hay más abanicos que manos hoy, qué calor que hace, lindo Corrientes», expresó Moulin con ironía y luego agregó: «El chamamé es encuentro y en este encuentro queremos invitar a un grupo que para nosotros es embajador de nuestra música», dijo el cantante para invitar al grupo Tajy, para interpretar el clásico «Cielo de Mantilla».

En la parte final de su presentación brindaron su habitual homenaje al reconocido «Lucero Cantor» y en su honor interpretaron «Nada cambiará Salvador». Así tejieron este reconocimiento a Miqueri con retazos de sus obras «Mi selva eterna», «Solo Rumores», «Imploración» y «Retorno», en una exquisita versión. En el final dejaron a los pies de los bailarines el clásico bien bailable «Estancia San Blas» para otra brillante presentación del dúo.

Esencia Montielera

Otra destacada actuación llegó de la mano de Manuel Cruz y su cuarteto Estampa Correntina, quienes irrumpieron en el escenario mayor trayendo la esencia montielera en estado puro. El cuarteto, con la voz y el sentimiento del propio Cruz al frente, desató un repertorio que honró su linaje artístico mientras encendía sapukáis en cada rasguido.

El conjunto compartió creaciones autorales como «La Potranca», «Corentinita» y «Hicho Enrique», temas que destilan la identidad profunda de Corrientes en acordes guaraníes y gauchescos. El homenaje a Ernesto Montiel, su mentor, llegó con «Villanueva», sumando «Los dos amigos» y «General Madariaga» para una comunión perfecta con el público.

Fuente: Época

Autor: Portal Corrientes

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